A propósito de Seminci 2009

A veces es conveniente dejar macerar un poco las películas de un Festival como SEMINCI sobre todo si eres sometido a una autodisciplina que pueda dar cuenta de la SECCIÓN OFICIAL casi al completo, y no emitir juicios antes de poner en perspectiva lo visto, aunque no puedas librarte de tres males típicos de este tipo de ejercicio de glotonería:
-Primero, se acaba juzgando por comparación más que por valoración debido a la cercanía impertinente de películas muy diversas que deja casi por imposible la objetividad crítica.
-Segundo, la fatiga genera alarmantes pérdidas de paciencia y atención en muchas sesiones según avanzan los dias, lo cual no es justo para los autores. Muchas de las películas despachadas con un par de frases aquí serían vistas de forma muy diferente si fuese la única película que ves esa semana.
-Tercero, y más complejo, tiene que ver con el hecho de ser (al menos sobre el papel) un Certamen de Cine, así con mayúscula, lo cual exige ponerse en situación con el tipo de producto que compite. Es decir, no olvidar las propias “BASES” del concurso, el espíritu al que se apela y que afortunadamente lleva guiando la proa de SEMINCI tantos años.
Lo cual me lleva a repensar esta crónica agrupando las películas en cuatro grandes grupos, aún a riesgo de caer en la simplificación categórica (en realidad puesta en escena de mis propias obsesiones), ya que todos ellos están comunicados y solapados, y además dentro de esas categorías madre hay filmes mejor y peor acabados, con lo que no garantizan la excelencia o “excrecencia” de las mismas.
Yendo entonces de menor a mayor ambición artística (repito, aquí se presupone) quizá logremos ser más justos amargando lo que viene envuelto como un dulce y tragando lo que viene bañado en quina hasta digerirla con el debido respeto. Caer en la pedantería es fácil, pero caer en la indolencia lo es más si pensamos que el Cine que trata al espectador de tonto lo hace por condescendencia cínica ,o peor, por impericia intelectual propia.
Texto: Juan Carlos Quindós a.k.a SkyHook.
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